![]() |
📸 Imagen: Archivo libre de derechos |
🌊 Hay personas que son como un río.
No se detienen mucho,
pero tampoco pasan sin dejar algo.
Fluyen… y en su fluir, te enseñan a soltar.
A confiar en el curso de lo que no puedes controlar.
A recordar que moverse también puede ser una forma de amar. 🌀
No arrastran, no empujan, no fuerzan.
Simplemente siguen,
y tú aprendes —casi sin darte cuenta—
que hay belleza en la impermanencia,
y sentido en cada tramo, aunque no lo veas todavía. 🌧️
Están hechas de escucha, de movimiento silencioso.
A veces refrescan.
Otras, erosionan suavemente lo que ya no necesitabas.
Pero siempre —siempre— limpian algo dentro de ti.
No prometen quedarse.
Pero mientras están, te devuelven el cauce.
Y eso… eso vale más que mil presencias fijas.
💭 ¿Has conocido a alguien que, como un río, te haya enseñado a soltar sin perderte?
¿Podrías tú fluir así en la vida de alguien más, sin retener, sin romper, solo dejando huella de agua y verdad?
